Alex
Collins no es la "Típica chica", no cree en flores y corazones, no se
enamora, solo sabe hacer una cosa; meterse en problemas. Tras mudarse a su casa
de infancia con su padre y sus hermanos cree que al fin sus problemas han
acabado pero, sorprendentemente un molesto y grosero vecino llegó en su
ausencia a su vecindario convirtiendo su vida en un infierno. Matt Dawson; arrogante, egoísta, provocador.
Con un propósito para su nueva vida, hacer insufribles los días de la linda
chica de cabellos castaños que vive en la casa de alado.
Matt
no comprende que hay en ella que lo hace querer más y vivir a su lado no
favorecerá su desastrosa relación, al contrario, la volverá más intensa. Pero
los problemas comienzan cuando sus opuestas personalidades se ven en conflicto
y pareciera que la atracción entre ambos es cada vez más notoria.
Él,
guarda un secreto que no se atreve contarlo ni a su propia sombra, lleva un
peso más grande sobre sus hombros y no estará dispuesto a cambiar por la
exuberante chica que pone su mundo de cabeza.
Ella,
se ha convertido en una persona totalmente distinta a la que era hace tres años
atrás y no estará dispuesta a que todo lo que ha construido se derrumbe debido a
absurdas atracciones.
Ambos
se ven encerrados en esta encrucijada que les preparó el destino y solo podrán
ser completamente felices si deciden dejar ir a los fantasmas que rondan sus
vidas, pero... ¿será suficiente admitir la innegable atracción que hay entre
ambos? ¿o solo servirá para destrozar aún más sus vidas?
